Un Pueblo blanco de Andalucia- Estepa


El viaje que me proponía realizar en esta ocasión me iba a llevar al sur de España. En concreto, me dirigía a Estepa, un bello pueblo de Sevilla.
Un pueblo sevillano llamado Estepa
Ya me avisaron de que me gustaría esta población, llena de casas blancas y tejados rojizos, entre las cuales se alza majestuosa la Torre de la Victoria, símbolo de la ciudad.
Una zona fértil
La ciudad de Estepa se encuentra en el centro de Andalucía, dentro de la Sierra Sur de Sevilla, en la falda de un cerro. Se trata de una villa asentada en una zona fértil, gracias a las generosas aguas del río Blanco. La encina y el alcornoque son los árboles que más predominan, y pueden verse perdices, codornices o comadrejas, propias de la región.
Un poco de historia
Cuando llegué a Estepa y empecé a pasear por sus calles, un vecino del lugar me comentó que en esta villa han vivido casi todas las civilizaciones de la antigüedad. Ha sido visitada desde tiempos prehistóricos, pasando por asentamientos romanos, visigodos, árabes y cristianos. Además, supe que esta ciudad había tenido una importante función fronteriza frente al avance cristiano, cuando estaba sometida a la dominación árabe. Fue reconquistada por el rey Fernando III en 1240 y recibió el Título de Ciudad en 1886, por Real Decreto de la Reina Regente María Cristina.
Conjunto Histórico- Artístico
Esta villa reúne tanto patrimonio monumental, que fue declarada Conjunto Histórico-Artístico en 1965. Me sorprendió encontrar restos arqueológicos tan antiguos, como cuchillos de sílex, cerámicas y hachas del Neolítico, guardados en el Museo Arqueológico Padre Martín Recio. Además, se puede ver parte de un recinto fortificado, perteneciente a la etapa defensiva de Estepa, en la parte alta del cerro donde se halla la ciudad.
La Torre de la Victoria
Me dirigí para ver de cerca la Torre de la Victoria, símbolo de la ciudad. Fue construida en 1790 y está constituida por cinco cuerpos y un chapitel labrado. Es, sin lugar a dudas, el monumento más representativo de la villa. Otra torre importante es la Torre del Homenaje que se alza sobre una altura de 26 metros. Esta fortificación, construida en el siglo XIV, es la única parte que se conserva de un antiguo Alcázar de Palacio. Allí me informaron de que esta torre fue obra de Don Lorenzo Suárez de Figueroa, Maestre de la Orden de Santiago.
Iglesia de Santa María
No tardé en descubrir la cantidad de iglesias, que aparecen diseminadas por toda la ciudad. La más importante es la Iglesia de Santa María. Su origen es medieval, y sobre ella se construyó otra parte, en el siglo XV. Me dirigí al interior del templo para observar sus tesoros artísticos, como un San Juan Evangelista, una pila bautismal y un relicario bizantino, perteneciente al siglo XII.
Otros monumentos religiosos
Hay otras Iglesias que me acerqué a conocer. Por ejemplo, la Iglesia de San Sebastián, del siglo XVI, y que fue posteriormente ampliada. También visité la Iglesia de los Remedios, en la que se conserva un bello retablo mayor del maestro Cerreño. De la Iglesia del Carmen me llamó la atención la decoración de su interior, propia de la Andalucía del siglo XVIII.
La Casa- Palacio del marqués de Cerverales
Una vez visitadas las Iglesias me dirigí a la Casa-Palacio del Marqués de Cerverales. No podía perderme la visita a este palacio, ya que se le ha declarado Monumento Histórico Artístico Nacional en 1984. La casa fue construida en el siglo XVIII y es de estilo barroco. Su fachada está formada por columnas salomónicas y sirenas. El Palacio consta de dos plantas, con salones, alcobas, oratorio, despachos, y otras dependencias. Me encantó el patio interior, decorado al modo típico andaluz, con su abundante vegetación y sus fuentes.
Los dulces de Estepa
Si hay algo famoso en Estepa, son sus dulces navideños. Los mantecados, roscos de vino, mazapanes o polvorones, son de calidad conocida en todo el mundo. De hecho, dicen que Estepa, durante tres intensos meses, es puro dulce. Pero también hay otros exquisitos productos gastronómicos. Como ejemplo tenemos las migas, la olla, el revuelto de espárragos o el potaje, entre muchos otros. También preparan postres sabrosos, como las asopaipas de chocolate y miel, o los tirabuzones. Probar los excepcionales dulces de Estepa fue una excelente manera de terminar mi visita a esta hermosa villa.
Por Aldona Dubas
Un pueblo sevillano llamado Estepa
Ya me avisaron de que me gustaría esta población, llena de casas blancas y tejados rojizos, entre las cuales se alza majestuosa la Torre de la Victoria, símbolo de la ciudad.
Una zona fértil
La ciudad de Estepa se encuentra en el centro de Andalucía, dentro de la Sierra Sur de Sevilla, en la falda de un cerro. Se trata de una villa asentada en una zona fértil, gracias a las generosas aguas del río Blanco. La encina y el alcornoque son los árboles que más predominan, y pueden verse perdices, codornices o comadrejas, propias de la región.
Un poco de historia
Cuando llegué a Estepa y empecé a pasear por sus calles, un vecino del lugar me comentó que en esta villa han vivido casi todas las civilizaciones de la antigüedad. Ha sido visitada desde tiempos prehistóricos, pasando por asentamientos romanos, visigodos, árabes y cristianos. Además, supe que esta ciudad había tenido una importante función fronteriza frente al avance cristiano, cuando estaba sometida a la dominación árabe. Fue reconquistada por el rey Fernando III en 1240 y recibió el Título de Ciudad en 1886, por Real Decreto de la Reina Regente María Cristina.
Conjunto Histórico- Artístico
Esta villa reúne tanto patrimonio monumental, que fue declarada Conjunto Histórico-Artístico en 1965. Me sorprendió encontrar restos arqueológicos tan antiguos, como cuchillos de sílex, cerámicas y hachas del Neolítico, guardados en el Museo Arqueológico Padre Martín Recio. Además, se puede ver parte de un recinto fortificado, perteneciente a la etapa defensiva de Estepa, en la parte alta del cerro donde se halla la ciudad.
La Torre de la Victoria
Me dirigí para ver de cerca la Torre de la Victoria, símbolo de la ciudad. Fue construida en 1790 y está constituida por cinco cuerpos y un chapitel labrado. Es, sin lugar a dudas, el monumento más representativo de la villa. Otra torre importante es la Torre del Homenaje que se alza sobre una altura de 26 metros. Esta fortificación, construida en el siglo XIV, es la única parte que se conserva de un antiguo Alcázar de Palacio. Allí me informaron de que esta torre fue obra de Don Lorenzo Suárez de Figueroa, Maestre de la Orden de Santiago.
Iglesia de Santa María
No tardé en descubrir la cantidad de iglesias, que aparecen diseminadas por toda la ciudad. La más importante es la Iglesia de Santa María. Su origen es medieval, y sobre ella se construyó otra parte, en el siglo XV. Me dirigí al interior del templo para observar sus tesoros artísticos, como un San Juan Evangelista, una pila bautismal y un relicario bizantino, perteneciente al siglo XII.
Otros monumentos religiosos
Hay otras Iglesias que me acerqué a conocer. Por ejemplo, la Iglesia de San Sebastián, del siglo XVI, y que fue posteriormente ampliada. También visité la Iglesia de los Remedios, en la que se conserva un bello retablo mayor del maestro Cerreño. De la Iglesia del Carmen me llamó la atención la decoración de su interior, propia de la Andalucía del siglo XVIII.
La Casa- Palacio del marqués de Cerverales
Una vez visitadas las Iglesias me dirigí a la Casa-Palacio del Marqués de Cerverales. No podía perderme la visita a este palacio, ya que se le ha declarado Monumento Histórico Artístico Nacional en 1984. La casa fue construida en el siglo XVIII y es de estilo barroco. Su fachada está formada por columnas salomónicas y sirenas. El Palacio consta de dos plantas, con salones, alcobas, oratorio, despachos, y otras dependencias. Me encantó el patio interior, decorado al modo típico andaluz, con su abundante vegetación y sus fuentes.
Los dulces de Estepa
Si hay algo famoso en Estepa, son sus dulces navideños. Los mantecados, roscos de vino, mazapanes o polvorones, son de calidad conocida en todo el mundo. De hecho, dicen que Estepa, durante tres intensos meses, es puro dulce. Pero también hay otros exquisitos productos gastronómicos. Como ejemplo tenemos las migas, la olla, el revuelto de espárragos o el potaje, entre muchos otros. También preparan postres sabrosos, como las asopaipas de chocolate y miel, o los tirabuzones. Probar los excepcionales dulces de Estepa fue una excelente manera de terminar mi visita a esta hermosa villa.
Por Aldona Dubas

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